viernes, mayo 12, 2017

Libre Pensamiento, nº 89

Hace ya unas semanas que está en la calle el número 89 de la revista libertaria Libre Pensamiento, correspondiente a invierno 2016 / 2017, con el siguiente sumario:

- Editorial. En pie contra los nuevos rostros del totalitarismo.

-Dossier: Nuevos totalitarismos.
- Nacionalismo y totalitarismo. Laura Vicente.
-Cuando el árbol nos impide ver el bosque. Tomás Ibáñez.
- Burocracia y totalitarismo. Paco Marcellán.
- El totalitarismo financierto. José Ángel Moreno.
- Sensibilidad revolucionaria a inquietudes vitales. Silvia Bevilacqua.

-Inteligencia artificial y el futuro: de la percepción a la realidad. Joaquín Borrego Diaz.
- La renta básica de las iguales: una herramienta más para las luchas anticapitalistas. V. Baranda, E. García, R. Zafra y J. Blasco.
- La liberación, también será animal. Aitor Bayón.
- De la educación patriarcal a la coeducación. Guillermina Revuelta Fernández.
- Los mitos de la II República: la reforma, la represión y el anarcosindicalismo español. Chris Ealham.

Reflexión compartida.
Poemas. Conrado Santamaría Bastida.
Cómic. Versoñetas. Rubén Uceda y Jorge Riechmann.
Trumbo. Alberto Carmona Páez.
Fotografía. David Fernández Moreno.
Libros: ¿Quien domina el mundo? Noam Chomsky. Paco Marcellán.
Contra el fanatismo. Amos Oz. Laura Vicente.
Kaddish por el hijo no nacido. Imre Kertész. Laura Vicente.

En total 108 páginas en DIN A4, papel couche por 6€.

Salud y buena lectura.

domingo, enero 29, 2017

Ebbot Lundberg & The Indigo Children. Doble lujo en Euskadi

Uno
Me confieso admirador de The Soundtrack of Our Lives. Me encanta esa banda. Así que la visita de Ebbot Lundberg a Euskadi no podía dejarla pasar. Era una fecha señalada en mi calendario. Sin embargo, he de reconocer que mantenía algunas reticencias sobre la nueva formación del cantante sueco. Había escuchado previamente el último trabajo de Ebbot Lundberg con su nueva banda Indigo Children y aunque me parece un disco bonito, me dejaba un poco más frio que cualquier trabajo de Soundtrack of Our Lives.

También mantenía algunas reticencias sobre lo que la joven banda que ahora acompaña a Lundberg en directo. Una opinión basada en la juventud de la banda. Que prejuicio más absurdo, como me demostró la realidad.

Así que el pasado jueves me acerqué al Kafe Antzoki de Bilbao sin demasiadas expectativas ante lo que me podía encontrar en directo. Lo cierto es que la intervención de la banda madrileña Pasavento que abrió el concierto me indujo a pensar que efectivamente el concierto iba a ser una cosa ligera y sosegada. ¡Qué inocencia tan grande! Desde que Ebbot saltó al escenario el concierto dio un bandazo de 180 grados. El Kafe Antzoki se lleno de energía, actitud e impacto.

Y respecto a Indigo Children, qué decir sobre lo que son capaces de hacer en directo esos 5 jóvenes. Su calidad musical. Su actitud. No se trata de comparar lo que en su momento podían ofrecer junto a Ebbot el resto de componentes de Soundtrack of Our Lives y lo que aportan los nuevos acompañantes de Lundberg. Pero está claro que la nueva banda no es un retroceso en calidad. Al revés, me atrevería a decir que es un salto hacia adelante. La capacidad de transmitir y cantar de Ebbot se ven reforzadas con la entrega, la pasión y la cualidad musical de los jovencisimos componentes de Indigo Children. Y resaltaría sobre todo su desparpajo con la edad que tienen y su actitud. De verdad que me quede impactado.

Es muy revelador observar las caras de quienes se acercaron en Bilbao a disfrutar del concierto. Hay disfrute, sentimiento, entrega y placer en las caras de quienes tuvimos la suerte de asistir al gran concierto que pudimos disfrutar en Bilbao.

Realmente no hay palabras para reseñar con fiabilidad lo que pudimos vivir. o al menos yo no poseo la capacidad para plasmaro por escrito. Comenzaron con algunos de los temas del último trabajo de Ebbot. Unos temas que ganan en efectividad y fuerza en directo. Si la grabación me parecía un poco floja, el directo se demuestra una verdadera bomba de relojería.

Se intercalaron algunos temas de The Soundtrack: como Sister Surround, I kill myself today y unos pocos más. Y el concierto fue una fiesta desde el principio hasta el final. Todo fue perfecto. El sonido. El número de personas. Todo contribuyo a que el concierto fuera maravilloso y también lo hizo ese estupendo lugar para disfrutar de la música en directo que es el Kafe Antzoki.

Para el recuerdo queda el empalme entre el final del set y el regreso de la banda al escenario para realizar el primer bis. El público se mantuvo tarareando el estribillo durante la ausencia de la banda y esta regreso enlazando con el mismo final para realizar un fin de tema apoteósico. Después todavía hubo tiempo para una versión de The Doors y otro par de temas que convirtieron el concierto en una verdadera experiencia difícil de olvidar.

Todo acabo con las sonrisas en los rostros del respetable y la sensación de haber asistido a una experiencia musical digna de rememorar. Y ojo, a los 2 minutos de terminar un concierto apabullante, Ebbot ya está en el puesto de la entrada vendiendo camisetas, vinilos y cds haciendo gala de su paciencia y simpatía.

Dos
Fue tal el impacto que me produjo el concierto del viernes en Bilbo que el sábado decidí volver a Hell Dorado en Gasteiz para repetir la experiencia. Y puedo asegurar que para nada era mi intención repetir.

Llegamos a Gasteiz justo con la banda a punto de saltar al escenario, así que nos preparamos para disfrutar de nuevo de Ebbot Lundberg & The Indigo Children.

Pero nos vamos a encontrar una muy grata sorpresa. El set es totalmente distinto. Efectivamente se repiten algunos temas, pero todo es diferente. Entran algunos temas de Union Carbide Productions, quizás como avance de lo que Ebbot va a presentar en primavera durante el Azkena gasteiztarra.

El sonido también ha cambiado. El teclado y el bajo están muchos más presentes. Todos los componentes de la banda son dignos de mención, pero a la guitarra, Billy Cervin se demuestra como un joven intrépido, suelto, osado. Repleto de furia y desparpajo. Y con una gran técnica. Es desde luego verdaderamente sorprendente escuchar y ver a un joven como este tocar la guitarra de la manera en que lo hace.

Es noche de sábado y el concierto es más desatado si cabe. El sonido no es tan perfecto como en Bilbao, pero creo que hay más rabia en la banda. La actitud crece en detrimento de la calidad, pero Ebbot Lundberg & The Indigo Children vuelven a ofrecer un concierto epatante.

Una vez más las caras de las personas que me rodean ofrecen una mezcla de disfrute con admiración. Lo más sorprendente es que el concierto vuelve a ser sorprendente siendo totalmente diferente al de dos noches antes. Tanto en la forma como en el fondo. En un momento determinado Ebbot se atreve a cantar Tonight a solas con el teclado. Hoy no hay versión de The Doors.

No puedo dejar de valorar lo grande que es una banda de rock capaz de realizar esto. Una fiesta diferente cada noche. Diferente y perfecta. Cuando estamos acostumbrados a que las bandas locales prácticamente repitan hasta los comentarios que realizan entre canción y canción, de un concierto a otro.

Una actuación fantástica que, de nuevo ronda alrededor de las dos horas y que acaba a petición del público con un tema de The Soundtrack of Our Lives: The Passover. Con la banda rota por el sudor y la entrega.

Y al minuto, nuevamente Ebbot vendiendo material a la entrada. Todo satisfacción y simpatía.

Verdaderamente admirable. Un autentico lujazo.

lunes, enero 09, 2017

Libre Pensamiento, nº 88

Ya está a la venta el nº 88 de la revista libertaria Libre Pensamiento, correspondiente al otoño de 2016, con el siguiente sumario:
- Editorial: el hilo conductor. 

- Dossier: los movimientos sociales y el poder.
- La entrada de la izquierda política en las instituciones y su influencia en la (des)movilización social. A. Pérez y J. Ceacero.
- Situación en Sudamérica. Entrevista a Raúl Zibechi. J. Ceacero.
- Brasil: el éxito de un golpe anunciado. B. Lima Roche.
- La lucha de las asalariadas y asalariados franceses contra la calamitosa ley socialistas del Trabajo. F. Mintz.
- El Madrid municipalista. Apuestas, retos y límites de la herramienta institucional. P.C. Carmona Pascual.
- La CUP de Berga y la tierra prometida. Un berguistano clandestino.
- Reformismo u okupación: una mirada a la actualidad de la lucha por el derecho a la vivienda. J. Guerrero Moliner.

Miscelanea
- El anarquismo que viene. T. Ibáñez
- De los Objetivos de Desarrollo del Milenio a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. M. J. Hernando y F. Podga Dikam.
- Violencia vasca: una memoria sin historia. A. Rivera.
- Suceso Portales, en el 80º aniversario de Mujeres Libres. Entrevista inédita. R. Cid.

Reflexión compartida
- Grito en el eco. La voz en vuelo de Begoña. B. Abad.
- Cómic. “115” un cómic para la memoria libertaria. Agustín Comotto. T. Ibáñez.
- Contracampo: The Tribe. R. Muñoz.
- Fotografía. Exposición: “La mirada de Kati Horna, Guerra y revolución (1936-1939). Entrega II. K. Horna
- Libros: Apóstoles y asesinos. Antonio Soler. J. M. Fernández.
- Libros: Vivir la anarquía, vivir la utopía. José Peirats y la historia del anarcosindicalismo español. Chris Ealham. P. Marcellán.
En total 104 páginas en DIN A-4, papel couche de alta calidad por 6€. Salud y buena lectura.

viernes, diciembre 30, 2016

"La hora de despertarnos juntos", bella novela de Kirmen Uribe

Kirmen Uribe ha escogido un bello verso de Ezra Pound para dar título a su estupenda novela biográfica sobre el devenir de la familia formada por Txomin Letamendi y Karmele Urresti. No deja de ser una pequeña crueldad que sea el verso de un fascista el que dé título a la historia de dos personas que dedicaron toda su vida a luchar contra la dictadura de Franco. En el caso de Letamendi acabo pagando con su vida su militancia clandestina contra el franquismo. Urresti sufrió largos años de exilio separada de sus hijos por la misma causa.

En cualquier caso la obra de Uribe es una gran novela que lo mismo podría ser un largo reportaje, una investigación histórica o una biografía familiar novelada. Es cierto que es la epopeya vital de una familia muy ligada al nacionalismo vasco, pero buena parte de los hechos que narra podrían ser aplicados a cualquier otra familia de cualquiera de las otras ideologías que sufrieron la crueldad de la derrota tras la Guerra Civil española y la barbarie de 40 años de dictadura encabezada por el General Franco.

Como no comprender y extrapolar la ilusión entre los vascos durante los últimos años de la II Guerra Mundial y su colaboración con los servicios de información británicos y estadounidenses. Como no ilusionarse cuando la posibilidad de una intervención aliada que acabara con la dictadura en España parecía algo más que una simple posibilidad. Como no entender su decepción cuando los Aliados decidieron que era mejor una dictadura en España que evitará la extensión de la fiebre comunista y mantuviera la posición estratégica de España en la órbita de las democracias occidentales.

Esa decepción que arruinó la vida de personas como Letamendi, Sota o el lehendakari Agirre en esta novela, es la misma que hemos leído en otros testimonios de otros sectores ideológicos del exilio.

Y no extraña el ver los efectos que el paso del tiempo provocó en las huestes del nacionalismo vasco. Desde el primer exilio, los tiempos de Eresoinka, las dificultades para ser reconocidos como autoridades legitimas en el exilio, la entrega de muchos militantes a la causa, y la posterior decepción y retirada de los años 60. La aparición de jóvenes que tienen su propio parecer y discrepan de las posturas oficiales. La creación de ETA, la división definitiva de la familia nacionalista. ¿No es acaso una deriva temporal muy similar a la del exilio libertario? ¿No sucedió lo mismo con otros sectores ideológicos, por ejemplo los socialistas?

Esta novela rio pasa por encima de algunos elementos que podría haber resaltado sobre todo a su inicio. Puede existir cierta idealización de la figura de Agirre y Sota. Contiene algún pequeño error histórico, pero es en su conjunto una extraordinaria novela. Repleta de cariño y ternura. Con una actitud digna de alabanza por comprender, entender, buscar, preguntar. Ilustra, pero sobre todo conmueve. Conmueve quizás como sólo las historias verdaderas pueden hacerlo.

No se esconde tras ninguna fachada. No trata de contemporizar. Es valiente, sobre todo en el rápido resumen de los últimos capítulos en cuanto a lo sucedido en los últimos años del franquismo y la transición en Euskadi. Creo que al autor le duele sinceramente lo sucedido y se pregunta cómo pudieron suceder tantas cosas terribles. Quizás sólo se puede entender ahora, porque es desde la distancia cuando se puede reflexionar con tranquilidad sobre lo sucedido.

Seguramente será una novela que encantará en el PNV, pero también debería de hacerles reflexionar sobre cómo es posible que en una familia tan imbricada con el partido, tan marcada por la historia sus propios componentes buscaran otras respuestas y otros caminos en otras alternativas.

Puede que duela en algún sector del nacionalismo de izquierdas, pero si se piensa con objetividad todas las preguntas y reflexiones de Uribe son pertinentes.

Y al lector que solo busca disfrutar de una historia impactante y bien escrita, debería encantarle porque contiene todo lo que se le puede pedir a una gran novela: argumento, estilo, sinceridad, deseo de aprender y transmitir, cantidad de personajes históricos que enorgullecen unos y asustan otros, y sobre todo exalta muchas emociones de las que golpean en el corazón y el cerebro de quien tiene la suerte de leerla. Muy bella.

martes, diciembre 27, 2016

"Noticias de la Segunda Guerra Carlista y otros textos". Algunas reflexiones sobre el carlismo

Si hay una ideología que en la Península Ibérica haya llegado al nivel de infiltración popular que tuvo el anarquismo, esta es sin duda, y aunque anterior en el tiempo, el Carlismo. De la misma manera, ambas se han visto perseguidas por el sistema imperante y ambas han vivido la división en sus filas, contribuyendo así a su propia debilidad.

Puede que las similitudes se acaben ahí, pues en principio, cuando la historia las llevó a convivir en su máximo apogeo, ambas se convirtieron en encarnizadas enemigas, pero puede que en algún momento, las relaciones no oficiales, que siempre fueron malas, si no de los anhelos de sus seguidores, tuvieran algún punto de conexión más estrecho. O no. 

En este blog se ha escrito mucho sobre anarquismo. No se ha hecho tanto sobre carlismo, porque personal e ideológicamente me llama menos la atención, pero he de reconocer que es un movimiento político curioso, aunque con momentos históricos terriblemente crueles.

En principio, el origen del Carlismo es claro. En el Siglo XIX, Fernando VII derogó la Ley Sálica para que su hija pudiera acceder al trono, en lugar de su hermano Carlos María Isidro a quien le correspondería hacerlo en caso de que esa ley que impedía el acceso de las mujeres al trono, no se hubiera derogado. Esta fue la causa oficial del conflicto carlista. Y carlistas se llamarón quienes apoyaron, incluso con la fuerza de las armas, el derecho de Carlos María y sus sucesores a acceder al trono de España.

Pero tras el carlismo no se ocultaba tan solo la cuestión dinástica, también bajo su lema de Dios, Patria y Rey se enrolaron quienes se oponían a la modernización y quienes salieron perjudicados del avance imparable de la liberalización y las desamortizaciones. Se mezcló así una especie de fuerismo regional, integrismo religioso y romanticismo monárquico que enraizó fuertemente en las clases populares de amplias zonas del país.

El carlismo provocó tres guerras civiles durante el S. XIX y su fuerza se mantuvo constante hasta el punto de que su apoyo fue más que decisivo para el triunfo del alzamiento fascista de 1936 contra la II República. Curiosamente la única guerra que vencieron, la del 36, fue la contribuyó definitivamente a su ocaso posterior.

Y aquí es donde entra en consideración el librito que quisiera comentar hoy Noticias de la Segunda Guerra Carlista y otros textos, del ya desaparecido escritor navarro Pablo Antoñana. En realidad son varios y breves escritos del autor en el que este reflexiona sobre la historia y el sentido del carlismo.
No espere el lector grandes descubrimientos sobre esta ideología en el libro en cuestión, pero sí que hay una serie de reflexiones, que además se repiten en los diferentes textos que despertarán cierto interés en el lector inquieto.

Sin duda, la más interesante, es la de que es necesario distinguir entre la oficialidad del carlismo, con sus reyes, sus guerras, sus oropeles y su mesianismo, de la entrega del pueblo a la causa del carlismo. Un buen numero de campesinos, pobres, iletrados, y humildes que una vez tras otra fueron capaces de ponerse en pie tras la derrota para volver a enrolarse en las filas de la rebelión cuando la inteligentsia carlista así lo reclamaba. Son los derrotados del progreso, las victimas colaterales y sin embargo, dejarán en herencia su ideología que se transmite de padres a hijos durante generaciones, teñidas de gestas militares y traiciones de la élite.

Antoñana no esconde su cariño por estas huestes, como navarro los conoce desde pequeño, y siguiendo la voz del clásico parece compartir aquello de que buen pueblo serían, si tuvieran buen señor. Por lo demás, es un librito ameno, que esconde algunas reflexiones acertadas e interesantes y que en varias ocasiones y que entre otras cosas y con distintos argumentos busca la conexión entre el carlismo popular y la propuesta anarquista. 

Utiliza para ello el programa ideológico carlista que J. Indalecio Caso publicara en 1874 y que establece una especie de sociedad carlista, que según Antoñana podrían suscribir Kropotkin o Proudhom y así mismo afirma que durante la II República “los carlistas de algunos pueblos de la Ribera Navarra, con su círculo, respondieron a la médula del carlismo popular, se pasaron a la CNT anarquista, conducidos por el subconsciente”.

Lo cierto es que no es el único investigador que desde el carlismo ha tratado de enlazar una ideología con la otra. En este enlace se puede leer parte de un texto de José Javier López Antón que incide en la misma idea. Aunque algunas de sus afirmaciones darían pie a más de una discusión.

No sabemos cuánto de realidad se esconden en estas reflexiones, aunque suponemos que serán históricamente comprobables para confirmar su veracidad o rechazarla. Si que sabemos que llegado el alzamiento de Franco del 36, los carlistas de la mano de Mola se pondrán en armas de nuevo en Navarra y en el resto del país y que sus Requetés fueron protagonistas de verdaderas sangrías entre la población de izquierda de la ribera navarra, lugar en el que por cierto no hubo frente de guerra.

Pero si el carlismo se enroló con los que definitivamente ganaron la guerra, puede decirse que no fueron los más beneficiados de la victoria. Franco les obligó a disolverse en el partido único Falange Española Tradicionalista y de la JONS. Una especie de frankestein que englobo a todos los sectores de ultraderecha y ellos aportaron el adjetivo tradicionalista.

Durante la dictadura la convivencia con Falange y otras ramas del régimen no fue de lo más alegre. Así, hubo enfrentamientos armados con Falange, por ejemplo en Bilbao. Su líder Fal Conde hubo de exiliarse en Portugal y a su regreso fue confinado en Menorca. Incluso un grupo insurgente carlista llego a actuar en la clandestinidad contra el franquismo (Grupos de Acción Carlista).

Pero con el final de la dictadura, llego la división. La matanza de Montejurra, mostró la división entre un carlismo popular que se declaraba ahora socialista y autogestionario, aunque sin renunciar a su pasado, y un carlismo elitista de ultra derecha e integrista. 

El carlismo, como la extrema izquierda, no fue legalizado para las primeras elecciones democráticas y la división continúa hoy día entre el Partido Carlista que participó en la fundación de Izquierda Unida y el grupúsculo de ultraderecha Comunión Tradicionalista Carlista. Un lio de narices que hace que por ejemplo los dos sectores estén representados en el consejo asesor del Museo del Carlismo en Estella, cuyas reuniones serán cuanto menos divertidas. Por si fuera poco, también existe una Comunión Tradicionalista enfrentada a la anterior y que sigue reconociendo a D. Sixto como legitimo representante de la dinastia carlista.

Pero todo esto, ya es otra historia.

sábado, diciembre 03, 2016

Yo, Rene Tardi Vol. I, Tardi demostrando lo que vale

La verdad es que creo que no hay mucho más que añadir sobre Tardi como hacedor de comics. Cada una de sus obras gráficas es una pequeña joya visual y de contenido. En la forma y en el fondo. Directo, agrio, sin contemplaciones, certero… así suelen ser sus comics y este Yo, René Tardi prisionero de guerra en Stalag IIB no lo es menos.

Tardi ha recogido la trayectoria vital de su viejo para reflejar lo absurdo de la guerra en un comic sobresaliente. Y aunque ya hace un año que está disponible el segundo volumen en mis manos ha caído todavía ahora la primera parte.

He escrito absurdo para referirme a la guerra y realmente no sé si esa es la palabra, porque uno de los hallazgos de esta obra de Tardi es el contraponer las peripecias de su padre, con su propio parecer hasta el punto de autorretratarse como joven e integrarse en el comic para enfrentarse a su padre, a su parecer, a sus opiniones, a sus acciones. Jacques Tardi es antimilitarista, apátrida y en ocasiones difiere o se le hace difícil comprender las decisiones y actitudes de su padre, empujado a actuar sin duda por unas circunstancias muy distintas y también por otros valores, porque no decirlo.

Así vamos a repasar la presencia de la amenaza nazi, el alistamiento, la patética actuación del ejército francés ante la blitzkrieg nazi, el apresamiento, la conducción al campo de prisioneros, la lucha por la supervivencia, el sorprendente y variado mundo de los prisioneros, el comportamiento de los vigilantes nazis…

Una historia que absorbe a cada página, a cada viñeta incluso. Tan redonda que en ocasiones se hace necesario detenerse para reflexionar, retroceder para volver a disfrutar del texto de un bocadillo o el impacto de una viñeta. Un verdadero lujo de comic de esos que te deja sin aliento y aun así ruegas que no se acabe, que atrapa, y alimenta. Desde luego estoy deseando tener entre las manos.

P.S. Mientras escribo este post veo en internet que hace dos días falleció Mike Fitz, cantante de The Business víctima de un cáncer linfático. Algún disco de The Business me acompañó durante buena parte de mi juventud. Curiosamente es una banda a la que nunca vi en directo, pero temas como Product, Suburban Rebels o Spanish jails nunca se borrarán de mi memoria. Que la tierra le sea leve.

lunes, noviembre 07, 2016

La balada del Norte. Un cómic de la epopeya asturiana en 1934



Entre todos los componentes de la exitosa escena del comic español actual, merece una mención especial Alfonso Zapico. No quiero decir con esto que sea el mejor, pues sería absurdo entrar en una clasificación de este tipo, pero sí que junto a otros compañeros suyos como Paco Roca ha colocado el comic de nuevo en el punto de vista del público. Y lo han hecho además presentado historias claramente comprometidas con la sociedad de su tiempo. Pero también con la recuperación de la memoria.

Si por ejemplo Roca lo hizo con la extraordinaria Los surcos del azar, Alfonso Zapico se ha comprometido en La balada del Norte con llevar al comic la sorprendente epopeya de la Revolución Asturiana de 1934

Es normal que un inquieto dibujante asturiano haya encontrado en tan impactantes hechos la historia total que plasmar en imágenes. Zapico ha aprovechado su estancia en Angouleme para desarrollar esta historia tan amplia que al autor le ha resultado imposible encajarla en un solo tomo.

No es de extrañar. Como bien desarrolla Zapico en su obra, en la Asturias de 1934 confluyeron diversos hechos que venían arrastrando a la clase trabajadora asturiana al punto álgido de creer que estaban preparados para desarrollar un movimiento revolucionario. Contaban con algunos hechos a su favor como ser capaces de establecer un Alianza Obrera general que no se logró en ningún otro lugar del Estado y que vino a plasmarse en unas siglas (U.H.P.) que imagino todavía conmoverán a quien se acerque a esta historia. 

Pero los grandes hechos que caracterizaron al movimiento revolucionario de Asturias no surgió de la nada y la génesis se plasma en este primer tomo de La balada del Norte. Desde el breve prólogo de Enric González todo es interesante y conmovedor en las 226 páginas de este primer tomo editado a todo lujo por Astiberri.

El mundo gris de los valles de la zona minera se traslada a la atmosfera que tan bellamente ha plasmado Zapico en sus viñetas y en el texto. Hay algo en la forma de dibujar de Zapico más próxima al tebeo que quizás al comic actual, pero su sensibilidad gráfica y literaria no nos permiten engañarnos. Aquí hay una historia digna de ser contada y se va a contar con todo el rigor que sea necesario, pero sin renegar a las licencias literarias. El niño bien enfermo, la criada enamoradiza, pero con las ideas claras. El padre de ella, honesto y capaz de percibir la brutalidad del mundo en el que habita. El padre de él, un hombre al que preocupa más su fortuna y su estatus que otra cosa y que utilizará todas las herramientas, justas o injustas, para alcanzar sus objetivos. Los hombres de ideas: socialistas, anarquistas… concienciados, pero con sus zonas grises. El modo de vida de una época, dura, ruda, con sus claros y sus sombras. Y la conciencia clara de que tan sólo la lucha permitirá redimirse o quizás perder las últimas zonas de equilibrio.

Solo hay un defecto en este comic… que todavía tendremos que esperar para disfrutar del segundo tomo, pendiente de publicación.